Showing posts with label estupidez. Show all posts
Showing posts with label estupidez. Show all posts

Tuesday, 22 December 2009

Estar más Comunicados, nos Incomunica Mentalmente


Recuerdo que hace varios años, una de las primeras publicidades, que trataban de lavar el cerebro de las masas de ovejas, para imponer una necesidad casi a la fuerza. (disculpen no poder insertar un enlace para que puedan verlo, ya que no encontré esta publicidad en ningún lugar)

La publicidad era totalmente carente de dialogo (si mal no recuerdo), salvo la música de fondo, todo era para ser interpretado subjetivamente.

Dos mujeres adolescentes, a la salida nocturna de la discoteca, inocentemente vestidas “para matar”, llaman a su padre para que las busque, porque no hay taxis a la vista. En la vereda del frente, dos hombres con cara de violadores y asesinos seriales, miran con apetito a las indefensas ovejitas. El padre que se encontraba durmiendo junto a su mujer, se levanta presuroso y va en pijamas a buscarlas en el auto.
La publicidad termina en el final feliz, cuando los viles hombres se prestan a cruzar la calle, para hacer vaya a saber que cosa a las inocentes borreguitas, y el auto del padre estaciona en el medio y las salva, todo gracias al celular.

En esa época, la economía del hogar, repercutía mayoritariamente en el padre de familia, ya que el trabajo de la madre era más de ama de casa que el que es hoy día que pocas se pueden dar ese lujo (por lo menos en el país que vivo). La publicidad daba un excelente golpe bajo a uno de los mayores miedos de ser padre: que le pase algo a una de tus hijas, cuando no estás allí para protegerla.
.
La venta de celulares para adolescentes y con el tiempo para niños, se disparó a puntos insospechados gracias a esta publicidad, y produciendo lo que las elites venían queriendo desde hace ya tiempo. Que cada persona, ya sea niño, adolescente, adulto o anciano, tuviera un aparato celular en su poder.

Hoy en día no es raro, que padres borregos, en vez de regalar muñecas a las niñas, y autitos para los niños, les regale un celular, con todo lo que ello significa, para el crecimiento intelectual de sus hijos.

Pero como todo, la realidad es esta:

La siguiente historia es ficticia, pero quizás alguno se sienta identificado con alguno de los personajes… (Si alguno, no se siente para nada reflejado en esta anécdota, o nunca le pasó, conversando con un borrego, tiene muchísima suerte)



Dos amigos (los mejores desde la infancia), luego de bastantes años sin verse, se ponen de acuerdo, en tomar un café para ponerse al día, y volver a disfrutar de su mutua compañía.
Luego de los abrazos y los “¿como estás?, se sientan y mientras comienzan a platicar, piden un café.

- ¡Cuéntame que es de tu vida!
- Bien amigo mío, estoy estudiando de nuevo
- Felicitaciones, me aleg… BIP BIP!!!!......BIP BIP!!!
- Disculpa es mi celular…
¿Aló? A si que tal….

La conversación se estira unos dos minutos, hasta que al final corta la llamada.

¿Disculpa, era un amigo, que me decías?
No importa, te decía que estoy estudiando de nuevo, y me estoy por casar…
¡¡Increíble!! ¿Te casas, felicitaciones y quien es la afortunada?
- Te acuerdas de nuestra vecina María la del octavo pi….. BIP!!! BIP!!!
- espera un minuto por favor… Aló Victorio!! Si ya tengo lo tuyo, no te preocupes, mañana lo llevo, si ahora……

Esta vez la conversación por teléfono, dura un poco más que la anterior, y lo que era una reunión entre dos amigos, se convirtió poco a poco, en un foro, con gente, que nunca fue invitada.

Los amigos, estuvieron menos de dos horas reunidos y resumieron sus vidas a esas dos horas, pero si restamos el tiempo que tomaron las interrupciones de las más de 5 o 6 llamadas por teléfono, 8 mensajes de texto, y una alarma, redujo a poco menos de una hora, (que en realidad no fue muy provechosa, ya que cada vez que el celular sonaba, interrumpía y producía que el clima tan ameno del principio se rompiera, y el hilo de la conversación se perdiera varias veces.)

Nota: El individuo nunca apagó el celular. Porque no puede estar desconectado. Ya es un vicio... no lo apaga en el cine, ¿y creéis que lo apagará por su amigo? NO.

Incluso pueden observar a unas lindas amigas, que se ponen de acuerdo por teléfono para verse ese mismo día, para hablar de sus cosas, pero entre los planes y el cotilleo, que da la facilidad de apretar un botón y hablar con quien uno quiera, no se dan cuenta, que pasaron hablando por teléfono cerca de una hora y media, para que luego caer en la cuenta que cuando horas más tarde, al fin logran reunirse, ya se dijeron todo.

O el muchacho, que tiene 2.567 amigos en Facebook, y vive creyendo que eso es real, y sintiéndose bien por el echo de tener más amigos, que su primo que sólo tiene la “irrisoria” cantidad de 1.234. Al mismo tiempo, realiza sin cansancio uno y cada uno de los test que en Facebook figuran, que van divulgando toda su vida, forma de ser y sus gustos, para que todo el mundo vea, incluso personas que utilizarán esa información, para poder depredarlo mejor en el futuro.

Los ejemplos son miles.

Todos hemos estudiado desde niños los pasos para que se de la comunicación, siempre nos enseñaron básicamente esto: (ver grafico)



Pero lo que nunca nos dijeron, es que la comunicación sólo es importante y productiva, solo cuando existe el proceso de pensar antes de hablar, ya que eso es más importante que todo lo demás.



Como he comentado anteriormente, las nostálgicas cartas escritas a mano, con todo el “amor” (por decirlo de una manera) fueron asesinadas por los mensajes de texto de hoy.
El valor de la conversación de calidad, es cada día más y más vilipendiada, por la conversación fácil y sin relevancia, que la rapidez y el exceso de comunicación atrae.

Más rapidez y exceso de comunicación = menos pensamiento
Menos pensamiento = más estupidización
Mas estupidización = Menos problemas para la elite


Todo es parte del mismo plan, mantener estúpida a la masa borrega.

Las elites saben que la oveja, cuando le das libertad, siempre va a tratar de transformarla en libertinaje, porque esa es la naturaleza borrega.

Lo repito por las dudas que no haya quedado claro: Dale a un borrego libertad, y este la transformará en libertinaje, porque el borrego, es egoísta por naturaleza.

Eso es lo que realmente les importa a las elites, un mundo unido en la estupidización, para que incluso los que no quieran ser estúpidos, sean discriminados, por no serlo, para que en su soledad, ansíen en el fondo, volver al rebaño.

La comunicación en demasía, la comunicación “porque si”, la comunicación “rápida y extremadamente fácil” debilita al mismo espíritu del hombre, porque cuando dejamos de darle a la comunicación, el verdadero valor que realmente tiene que tener (un valor ALTÍSIMO) lo intercambiamos por lo que podríamos decir, como ejemplo, intercambiamos agua cristalina, por la negra coca cola.

Por las dudas, por si perdí a alguno en el camino, aclaro:

La comunicación es buena, la comunicación es una de las cosas junto con el dedo pulgar, el cerebro, etc. que nos ha hecho tan poderosos como especie. Pero sólo la comunicación racional, y que ha tenido por parte de cada una de las partes, un tiempo de meditación y elaboración mental, para responder. Nunca hubiéramos llegado tan lejos como hoy día, si en vez de hablar después de pensar hubiéramos hablado antes de pensar.

A mayor comunicación menor valor a lo que se dice.

En el sistema del futuro, la privacidad cada vez es más y más patrimonio de todos y no algo individual como derecho a cada ser humano, el sistema dicta hoy día, que hasta en el WC tengas que estar atento al teléfono celular.

Tan poco vale ya la privacidad, que somos filmados constantemente, y no solo eso, también nos pueden rastrear y comunicarse con nosotros vayamos donde vayamos, y la mayor locura de todo esto, es que a todo el rebaño le parece correcto.

¿Qué nos dictará el sistema en el futuro, si va todo tan y tan rápido? ¿Tendremos tiempo de pensar en el futuro? Al ritmo que vamos, lo más probable sea que no, por eso pienso, que las ovejas que despierten, lo harán cada vez menos y menos en el futuro, porque nunca tendrán tiempo de hacerlo, porque para despertar, hace falta tiempo, y es justamente eso lo que cada vez, tenemos menos.

Para pensar y razonar, hace falta tiempo.