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Thursday, 12 February 2009

La colmena humana

La sociedad que presenta más similitudes con la humana dentro del reino animal es, con bastante diferencia, la de las abejas melíferas. Un insecto gregario y constructor, que se organiza bajo un sistema de castas fuera del cual les resulta imposible sobrevivir individualmente. Existen tres castas bien diferenciadas y cada una de ellas tiene una función precisa dentro de la colmena a saber: los zánganos encargados de fecundar a la abeja reina, una vez cumplen su cometido mueren inmediatamente, las abejas obreras encargadas de fabricar los panales, recolectar la miel y como defensoras de la seguridad y el orden en la colmena, y finalmente están las abejas reinas que se encargan de la reproducción y de la organización y coordinación de toda la colmena. Normalmente sólo una o a lo sumo dos abejas reinas no vírgenes pueden cohabitar en una colmena. La abeja como tal es una de las piezas claves de todo el sistema natural en la tierra pues de ella depende la polinización de muchos tipos de cultivos.


De la misma forma el ser humano es un animal social, gregario y constructor que se organiza en castas y que facilmente se pueden asimilar éstas a las de las abejas donde las obreras son el grueso de la clase trabajadora, los zánganos son, por decirlo de alguna forma, el mundo de la farándula y el espectáculo, y finalmente las abejas reinas vírgenes la clase política, mientras que las élites en la sombra serían las abejas reinas activas.


Algún ingenuo habrá que piense que la humanidad es mucho más compleja y caótica, que sus roles no están tan predeterminados, que existen diferentes modelos políticos. Puro maquillaje para encubrir la cruda realidad; vivimos en una colmena humana y así hay que aceptarlo, y nunca ha existido ni nunca existirá otro sistema a excepción de variaciones sobre el mismo tema.
Otros pueden pensar que las élites han llegado a donde están también por casualidad, que no han sido educadas precisamente para ser élites y que ni mucho menos se han mantenido, durante su juventud, en lugares apartados y exclusivos de la colmena. Ese es el pensamiento típico de una abeja obrera, ni siquiera de un zángano. El sacrificio de la obrera no tendría ningún sentido si supiera que ha sido fríamente calculado por la naturaleza de antemano, de la misma forma, las clases medias de las sociedades humanas han sido condicionadas no ya por las élites, sino por las propias leyes de la naturaleza, para ser los esclavos que soporten las tareas más duras de la colmena en el futuro.


Tampoco faltará el que sea incapaz de entender esta precisa y más que bien intencionada generalización. Será otro pobre iluso sin posibilidad de darse cuenta de que la propia naturaleza y sus mecanismos de supervivencia están basados en la generalización y no en las excepciones.
Es fundamental que se entienda lo siguiente: las leyes naturales son más poderosas incluso que el razonamiento y la aparente libertad de decisión humanos. Pero ¿en qué consisten estas leyes naturales tan impertinentes que son más poderosas que nuestra autonomía y nuestro buen discernimiento? Bien, estas leyes no están al alcance de las abejas obreras sino para que las abejas reina puedan dirigir correctamente el enjambre y sólo ellas son capaces de entenderlas e interpretarlas adecuadamente y nadie más. Motivo por el cual, cosas que para las masas carecen completamente de sentido, para las élites tiene perfecto significado y así es como debe ser.


He visto ultimamente y con motivo de los atentados correlativos de Nueva York, Madrid y Londres, formando más que el triángulo de las Bermudas del misterio, el de las Azores, y también a medida que se agudiza la crisis, cada vez más comentarios de preocupación y teorías de la conspiración floreciendo aquí y allá, y no sin motivo. Lo cuál, para qué negarlo, es totalmente normal en la estructura de la colmena dadas las circunstancias. Se sigue manteniendo un grado alto de analogía con el mundo de las abejas. Para los que todavía no se han dado cuenta, principalmente abejas obreras, el dinero, como la miel, son artificios que sirven al desarrollo y cohesión de la colmena. Ambas especies, abejas y humanos, a título individual bien podrían granjearse sus propios alimentos para sobrevivir sin necesidad de compartirlos con otros en un pool o mercado común. De hecho existen parientes de las abejas que sobreviven sin formar sociedades y que liban directamente de las flores sin necesidad de montarse un tinglado; de la misma forma siempre han existido tribus de seres humanos individualistas y solitarias que se han servido de los mismos mecanismos para sobrevivir. No obstante la colmena tiene unos valores añadidos que no son nada despreciables, el bienestar y la seguridad; un tipo de garantías raras en el "cosmos libre".


Por eso ahora que empieza a escasear la miel dorada, usando una más que conveniente metáfora del dinero, es normal que las abejas obreras, viendo éstas peligrar su estado de bienestar, que ojo, no es una cosa tan moderna como se piensa, empiecen a ponerse nerviosas los cual nos lleva a otro proceso natural y que es el que da título a este blog pues aparte de las analogías mencionadas hasta el momento existe una adicional y muy interesante que es la solución al Nuevo Orden Mundial. Donde dicho nuevo orden no es exclusivo de las élites, como os han hecho pensar a muchos, claro que dichas élites forman parte interesada de este proceso de regeneración del orden de la colmena, pero no es potestativo de ellos sino de todas las abejas que habitan en la sociedad desde las obreras hasta las reinas pasando por los zánganos. En pocas palabras, un nuevo orden tiene que venir para bien o para mal; el resultado o la forma de dicho orden dependerá directamente de nuestras actuaciones en los años venideros. Como bien han apuntado en otros blogs, el sistema de gobierno está enfermo, ha degenerado en una patocracia. Ni que decir tiene que esto también ocurre en las colmenas. Llegado ese momento no muy lejano la naturaleza ordenará una batalla para determinar el curso que seguirán los acontecimientos futuros. A esta batalla por la sucesión de las abejas reina en inglés y en francés, y puede que en algún otro idioma, se le denomina SUPERCEDURE. Lo más parecido en castellano y a la vista de la posible etimología del término sería "Supercidio", pero esto es un palabro que me acabo de inventar aunque no obstante es curioso. Quien guste de estas cosas encontrará divertido el buscar el proceso que me llevó a semejante conclusión. Pero eso es una digresión.


Recapitulando, llegado el momento en que el gobierno se haga insostenible en la colmena, bien porque la abeja reina es ya muy vieja o bien porque está enferma, lo que ocurrirá será que las abejas obreras se volverán contra ésta, preparando a otra reina rápidamente para a continuación proceder a asesinar a la antigua. Y este es el interesante proceso que he escogido, como ya he mencionado, para bautizar mi blog y para empezar esta nueva andadura que espero pueda compartir con muchos de vosotros.


Como hemos visto, de la naturaleza llega el problema, que es la estructura esclavizante de la colmena y la enfermedad y la tiranía de la abeja reina pero de la misma forma llega la solución. Aunque no os confundais. Esta batalla no es violenta ni cruenta, sino sutil. El método que las obreras eligen para acabar con su reina se basa en elevar la temperatura en la celda donde se encuentra la reina hasta que sus constantes vitales no sean sostenibles. A partir de aquí lo que está en juego es la transferencia de poder. ¿Cómo se aplica esto en vuestro beneficio? La solución pasa por identificar en la sociedad humana a las abejas reina enfermas para cortar su transferencia de poder/miel e identificar así mismo a las abejas reina vírgenes que pueden crear un nuevo orden apropiado, para poder empezar a prepararlas suministrándoles miel/poder. De esa forma la batalla se producirá en un punto de equilibrio de sus fuerzas y el beneficio será para las obreras que habrán dado el empujón en la decisión adecuada.


A lo largo de varios posts y poco a poco iremos identificando las piezas de este ajedrez mundial, desmintiendo rumores que se han dado por buenos y creando otros nuevos. La única misión de este foro es la búsqueda de la verdad, la razón, la lógica, las leyes naturales y cuantas herramientas nos permitan dilucidar este embrollo de la forma que nos sea más satisfactoria a las abejas de la base.

6 comments:

  1. La metáfora no está mal. Ahora, yo veo una diferencia en cuanto a la eficacia y la cohesión de la "masa" humana con el de las abejas obreras: en el caso de una verdadera crisis con ausencia total de tecnología, es decir que no funcionarían los móviles ni el internet, el boca a boca o la telepatía no funcionaría igual como en el caso de las abejas que tienen el instinto de ponerse de acuerdo para tomar una decisión antes de que sea demasiado tarde.
    Efectivamente no estaría mal reflexionar sobre la procedencia de las leyes sociales y la existencia de leyes naturales que aún puedan latir en en ser humano.
    Ayer, leyendo un libro de I. Shah, leí sobre un experimento que hicieron con unas ratas en las que se comprobaba que una rata, antes de hacer daño a otra rata, prefiere enfrentarse a un camino más difícil para encontrar comida.
    El experimento venía a cuento de otro tema, pero así como las abejas obreras tienen ese increíble instinto de ponerse de acuerdo de espaldas a la abeja reina y decidir que tienen que destronarla para evitar que sus vidas estén en peligro...yo me pregunto si el ser humano es capaz de reaccionar así antes de que sea demasiado tarde.Teniendo en cuenta que muchos no nos hablamos ni con nuestro vecino... Es decir que elabore un tipo de comunicación que le pueda proteger a espaldas de lo que decidan los que deciden sobre nuestras vidas.
    Y por otro lado es curioso que el ser humano haya perdido ese instinto natural de preveer en grupo un peligro. Quiero decir, la historia se repite y parece que siemper nos lamentamos o queremos reaccionar cuando ya es demasiado tarde.
    ¿Es esto lo que pudo pasar con algunas civilizaciones antiguas? ¿Tenemos un precedente de "supercedure" a lo humano? ¿O tendríamos que estar dispuestos a cambiar y si acaso, evolucionar con un método totalmente nuevo de supervivencia?

    Yo si pudiese elegir sería un abejorro de esos libres e individualistas fuera de la colmena pero reconozco que necesito, de momento, formar parte de la colmena. Veo que hay muchas señales que nos ponen en peligro: los microchips, las declaraciones de que hay que eliminar a un 90% de la población, los alimentos transgénicos, el agua con flúor...y entonces quiero ser como la abeja de BEE MOVIE y defender mi supervivencia, la de los demás y la de los que están por venir. Pero ahora me acuerdeo de que a esa abejita espabilada no le resultó nada fácil cambiar de opinión a los demás y los tuvo toda la película en su contra.
    Claro, la película fue hecha desde el punto de vista humano ("necesidad de un líder"...) y no apícola.

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  2. Yo soy mi propio líder.
    Yo intento ser Todo/Nada.
    Realmente necesitamos a lideres tipo Alex Jones..
    quizas si que sean famosos pero.. todos deberiamos ser conscientes y hacer algo desde YA.
    No por dentro estar exos mierda y hacer un blog que ya es algo, sino poner posters.. yo q se.. algo más...

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  3. Mister LOL, no se si Alex Jones sería un buen líder, yo lo pondría como abeja guerrera, que es lo que mejor sabe hacer, para líderes yo buscaría otro tipo de pensadores, pero aun así el poder corrompe y no creo que esté en la naturaleza humana tener tanto poder que manejar. Yo soy más de la idea que tendríamos que volver a las raíces y vivir siendo nómadas o vivir en cuevas, para volver a ser felices todos por igual, por más de lo fantasioso de mi pensamiento.
    Por otro lado, si SC hace un blog, yo hago un blog, tu haces un blog, si la cantidad de necesaria de gente hace un blog sobre esto, ¿tu no crees que eso llevaría a un cambio?

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  4. Jamás encontraras analogías sustanciales en una sociedad animal que puedas comparar con la sociedad humana y la única razón es porque la mayoría de las leyes que rigen la sociedad humana son leyes implantadas y creadas por el hombre, mientras que las demás sociedades animales solo se rigen por leyes implantadas y creadas por la naturaleza.Naturalmente se pueden hacer comparaciones, pero estas no pueden ir, ni van mas allá de esas leyes naturales que compartimos con los animales como animales que somos.

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  6. La sociedad humana es la mas terrorífica y la única perniciosa para si misma.

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